El Equipo Imposible
- 15 ago 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 3 días
Por Beto Moheno

⚽ Prólogo: El Equipo Imposible
Por Juanjo, Vendedor de Botanas y Entrenador de Carácter
Miren, yo he visto de todo en el barrio de La Amargura. He visto niños ganar carreras con tenis rotos y he visto niños rendirse por un raspón. Pero les digo una cosa: nunca he visto un lugar tan honesto como La Cancha Chueca.
Ese terreno baldío, con sus piedras y su poste de luz a la mitad, no te dejaba mentir. Si eras chueco, te lo recordaba. Y los muchachos del "Equipo Imposible" eran, créanme, bastante chuecos.
Estaba Pedro, cuya pierna era un cañón descalibrado. Tere, que corría tanto que no sabía para dónde iba. Fabián, el más veloz del barrio, que se tropezaba hasta con su propia sombra. ¿Ven? No les faltaban ganas, les faltaba confianza.
Un día los encontré tirados en el suelo, con más penas que goles, pensando que no servían para el fútbol. Y yo, que he pasado más años vendiendo churros que metiendo goles (aunque algunos dicen que fui profesional, ¡pero no me crean!), les dije algo simple: el problema no es la cancha; es lo que crees que puedes hacer en ella.
Esta historia que tienen en sus manos no es sobre cómo ganaron un trofeo (aunque eso pasó un año después). Esta historia es sobre lo que se gana cuando se pierde. Es sobre entender que los defectos no son fallas; son simplemente roles esperando a ser asignados.
Les enseñé a jugar fútbol-escoba (sí, con escobas) y otras locuras. Les enseñé que un equipo, como un buen surtido de botanas, debe tener de todo: lo picante, lo salado, lo dulce.
Si ustedes, como yo, han tenido que levantarse de una caída, esta historia es para ustedes. Si quieren que su hijo o hija sepa que el valor de un jugador no está en el marcador, sino en la fuerza para no rendirse...
Los invito a que vean cómo el equipo más chueco del barrio aprendió a creer en sí mismo.
La lección de Botanas Juanjo comienza aquí, pero el entrenamiento completo no.
🔥 ¡Continúa el Entrenamiento!
La historia de "El Equipo Imposible" tiene un final que enseña a tu hijo el valor de la resiliencia y la confianza en sí mismo.
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La canción de la historia:

⚽ Actividad familiar/amigos: “Todos jugamos, nadie se rinde”
🎯 Aprendizaje clave:
El valor de trabajar juntos, confiar en los demás y entender que perder no es fracasar si se hizo en equipo.
✅ Pasos simples
🙋♂️ Mini equipos con roles raros: Formen 2 equipos (familia/amigos) pero… cada uno debe jugar con una “cualidad exagerada”, como en el cuento:
“Patadón” → solo puede tirar fuerte
“Flecha” → corre mucho, pero no puede frenar
“Pensador” → no juega hasta que diga una táctica
“Chaparrita Chío” → solo puede pasar el balón
Se juega fútbol, pero respetando cada rol.
⚽ Partidito rápido (o reto en casa): Se juega 5–10 minutos. Risas, caos, cero perfección. Lo importante: todos participan, nadie se queda fuera.
🤝 Círculo final: “Lo mejor del otro” Al terminar, cada jugador debe decir algo bueno que hizo otro compañero. Ejemplo:
“Gracias por no rendirte”
“Me hiciste reír cuando fallaste”
“Jugaste conmigo aunque yo no sabía”
📍 Frase final en voz alta:
“Un buen equipo no es el que más gana, es el que nunca se rinde juntos.”









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