top of page
Hola. Soy Lía. En mi reino me enseñaron tres cosas importantes:
Cómo tomar el té sin hacer ruidito.
Cómo sonreír para las fotos oficiales sin enseñar espinaca en los dientes.
Y cómo no acercarse jamás, pero jamás, a un dragón.
De la primera, a veces me acuerdo. De la segunda… casi nunca. Y de la tercera… bueno, por eso estás leyendo esta historia.
Porque un día decidí subir a una montaña, hablar con un dragón del que todos tenían miedo… y descubrí su secreto más apestoso. Literal.
Si estás comiendo, tal vez quieras terminar tu taco antes de seguir. Solo digo.
Con cariño y un poco de olor sospechoso,
Princesa Lía, Guardiana Oficial de los Punes de Dragón
bottom of page

